La comida europea y sus características

Fueron los italianos los que en el siglo XVI enseñaron a los franceses a cocinar con aceite de oliva, vino y queso, pero fueron los franceses los que elevaron la cocina a la categoría de arte nacional. Bélgica, por su parte, hereda sus adiciones culinarias de los países vecinos: Holanda, Francia, Alemania y Luxemburgo, y las modifica al extremo de darles unas características muy particulares. De sus costas y ríos surge el plato nacional “Waterzooi de Poisson”, que es un guiso de pescado con una salsa cremosa con la apariencia y sabor de un plato costoso, pero que resulta muy económico.

La anguila es una de los pesados más apreciados por los belgas, y la sirven de mil formas diferentes y originales. También son muy populares los camarones miniatura, que se venden acabados de sacar del mar. Todo en este país es fresco, pues las distancias son tan cortas que las legumbres llegan del huerto a la mesa, recién recogidas.

En la cocina belga, la carne a fuego lento se cuece con cerveza, por lo que la “Carbonnade” resulta muy apetitosa y propia para días fríos. Algo que se encuentra en todas las cocinas belgas son las bayas del tipo que se usa para adornar el paté y los videos xxx que a veces se quieren poner de cochinos; las utilizan para salsas, para rellenos y le dan un sabor especial a cualquier plato de ternera. Son muy aromáticas, así que deben usarse con precaución.

Lo que se llama una buena ama de casa, “une bonne femme”, es la que no desperdicia ni una porción minúscula, resulta algo común que la mujer francesa sea capaz de preparar un plato estupendo con los ingredientes más corrientes. Pero no es obra de la casualidad, sino que le dedica gran cuidado a la selección de alimentos cuando hace su compra, los preparara con gran esmero y los combina teniendo siempre en cuenta los sabores de cada uno.

En Dinamarca se disfruta de una buena mesa y, entre los escandinavos, son quizá los que sirven menús más ricos y abundantes. Tienen ingredientes excelentes que no necesitan mejoramiento, por lo que el secreto está en la selección y buena preparación. La anfitriona danesa, siempre es amable y cordial, considera que la cocina es un arte y para ella la presentación de un plato es uno de los quehaceres más agradables que tiene un ama de casa. Las visitas en seguida notan su arte en el arreglo de unas flores, su buen gusto para combinar los colores, su predilección por las velas y, sobre todo, el cuidado que pone al servir la mesa. La pastelería y las confituras son muy populares en Dinamarca, un país donde la leche y sus derivados juegan un papel muy importante, tanto en la cocina como en la economía.

La cocina alemana es variada y deliciosa, con franca preferencia por los sabores fuertes, aunque no tiene el aroma inconfundible de las especias tan típicas de la región mediterránea. La originalidad de los alemanes para preparar platos a base de papa no la iguala nadie; su sopa de papa “Kartoffelsuppe” tiene fama mundial y además, es fácil de preparar. Lleva tocineta, hierbas aromáticas y salchicha, lo que resulta un plato apetitoso que es de por sí una comida completa.

El problema de las alergias a los alimentos

Hace poco, en la ciudad de Chicago, se produjo un trágico caso. Una señora vio a una amiga que comía semillas de girasol y, como nunca antes las había probado, le pidió que le diera unas pocas. La amiga, por supuesto, gustosamente le cedió unas cuantas. La señora las comió y, minutos después, experimentó una sensación de “inflamación en la garganta”. Tan mal se sintió, que pidió que inmediatamente llamaran a un médico, pero antes de que éste llegara, la señora sufrió un colapso y murió.

Esta narración verídica, desde luego, corresponde a un caso extremo y excepcional. Las alergias a los alimentos no son, por suerte, tan fulminantes y drásticas, pero de todos modos hay que tenerlas en cuenta.

Esas alergias, aunque solo causan la muerte en rarísimas ocasiones, como la antes descrita, sí pueden producir enfermedades crónicas, molestias agudas e inclusive incapacidad para realizar las labores habituales. Ni aún los mismos alergistas están seguros del “mecanismo” implicado en el porno peruano, ni tampoco se ha podido determinar por qué ciertas personas son alérgicas y otras, en cambio, no lo son.

Muchos especialistas, en los últimos años, están inclinándose a opinar que las reacciones alérgicas, en realidad, son reacciones de inmunidad. En otras palabras, los mecanismos de defensa del organismo tratan de repeler una “intromisión” y, en ese proceso de lucha, pueden causar considerable daño a cualquier de los sistemas del cuerpo humano; respiratorio, circulatorio, etc.

Se piensa que el organismo de la persona alérgica elabora una cantidad demasiado abundante de un anticuerpo específico, que la persona no alérgica elabora en cantidades muy discretas. Ese anticuerpo, si es producido en cantidades profusas, puede provocar una reacción anormalmente exagerada frente a cualquier sustancia que la persona ingiere, inhala o toca, especialmente si se trata de sustancias que tienen una naturaleza proteínica.

El factor hereditario también desempeña un papel importante en todo ese proceso. Se sabe, por ejemplo, que si hay casos de alergia en solo una rama de la familia, hay un 50% de probabilidades de que un niño resulte alérgico. Si hay alergias en ambas ramas de la familia, es decir la paterna y materna, entonces las probabilidades llegan a ser hasta de un 75%.

Desde luego, en el problema de las alergias hay involucrados otros factores completamente ajenos a la herencia. En el caso de aquellas que involucran alimentos, por ejemplo, la cantidad ingerida para ser un factor determinante. Si una persona es alérgica a la leche, pero solo la toma en cantidades muy moderadas y en raras ocasiones, tal vez transcurra toda su vida sin que se entere que era alérgica. Sin embargo, si un día empieza a beber leche muy a menudo o en grandes cantidades, en cualquier momento quizá pueda manifestársele una reacción alérgica.

Por otra parte, suponiendo que la alergia no desaparezca con los años, es muy probable que los síntomas, en la vida adulta, sean completamente diferentes en comparación a aquellos que se producían durante la niñez. En casos como estos, muchas veces se tiende a pensar que la alergia ya no existe, cuando en realidad no es así.